lunes, 17 de marzo de 2014


En su dolor encontré mis motivos. De su cansancio alimenté mis fuerzas. 
De su tristeza renació mi melancolía. A la llamada de sus recuerdos acudió mi rabia. 
De sus silenciosos gritos nacen mis nuevos sueños. Por las heridas de su alma despertó la mía.

Prometo permanecer cuando no quede nadie.
Prometo permanecer cuando sean tantos que no puedas contarlos.
Cuando rías, cuando llores, deseo compartirlo.

Será su sangre derramada el castigo de mi impotencia.
Serán sus desconsolados llantos el sonido más terrible que nunca escuché.
Serán sus cicatrices nuevas los barrotes de mi celda.

Tus secretos estarán a salvo. Mis labios estarán sellados por los besos que no dimos.
Tus noches serán veladas desde la distancia pues son el principio y el fin de mis días.
Hoy no habrá arrepentimiento, tampoco lo hallaré mañana. Mis promesas serán cumplidas.

Seguiré adelante, por ambos, por ninguno. Aunque parezca que no avance.
Seguiré esperando los cambios, las mejoras, las soluciones. Aunque parece que no llegan.
Seguiré luchando batalla tras batalla hasta el final. Aunque parezca que la guerra no acaba.

No puedo salvarte. Tú eres quien debe hacerlo.
No puedo abrazarte. Tú sabes que quiero.
Pero puedo apoyarte, siempre que me sigas aceptando.

domingo, 2 de marzo de 2014

Querer no es suficiente.





Dicen que "Querer es poder", pero no es cierto. Si simplemente con deseos y esfuerzos se consiguiera todo, qué hermoso sería el mundo. Hacen falta más cosas que querer: hace falta confianza, hacen falta fuerzas, hacen falta unas ciertas condiciones.
Si querer fuera poder, yo no estaría aquí. Estaría con él, seguiríamos juntos, pero ninguno tenemos fuerzas para soportar sus circunstancias.
Quizá si los kilómetros fueran menos, si mi experiencia más, su dolor menor o el tiempo mayor... Seguro que entonces sí.
Pero querer no es suficiente, las intenciones sirven de poco; y se valoran aun menos; las circunstancias pesan mucho, la impotencia hace mella en la esperanza y lo que deseamos no es siempre lo que necesitamos.

lunes, 24 de febrero de 2014




Bajo mis uñas, entre mi pelo, en mi piel, en mi sangre. Forma parte de mí. Esperando resurgir, esa impotencia de cuando no sabes qué debes hacer, de cuando lo sabes y no puedes, de cuando lo sabes y no eres tú quién debe hacerlo.
Una y otra vez vuelve a atacarme, justo cuando más necesito actuar. Mis palabras se vuelven torpes cuando intento consolar, mis pasos se vuelven pesados cuando intento correr.
Estiro mi brazo, mi cuerpo entero, y no llego, y no llego. A unos milímetros de rozarlo, a unos centímetros de agarrarlo, a años luz de conseguirlo.
Forma parte de mí, después de tanto tiempo acompañándome, está impotencia. Inexorable, interminable, inevitable. 

jueves, 16 de enero de 2014

Vacío, mi infiel compañero.

Hoy, después de mucho tiempo, he vuelto a sentirme vacía y, por decirlo así, apátrida. 

Mi vida carece de sentido alguno y siquiera soy yo quién la controla. Hace poco tomé una importante decisión, hacerme vegetariana, pero al parecer si a mi madre le da la gana me veré obligada a volver a una dieta omnivora. Seguir mis ideales, já, ¿me creía con derecho a ello?

Vuelvo a sentir que no hay ningún grupo al que pertenezca. Sí, tengo bastantes amigos, pero la mayoría no verdaderos, no podría confiarles muchas de las cosas que necesito contar.

Además las cosas que realmente quiero son aquellas que no soy capaz de conseguir. Lo más importante para mí parece tan lejano...

De nuevo volveré a dejar que la inercia controle mi vida durante algún tiempo, mientras me desespero cada vez más.

martes, 14 de enero de 2014

Apenas se escuchaba el lejano murmurar de agua y el suave cantar de los pájaros.  La luz se filtraba entre las hojas de los árboles, cuyas ramas se entrelazaban formando un verde techo. Como era costumbre, la joven niña recorría ágil de aquí para allá, su pomposa falda no era nuca molestia y ni sus preciosos zapatitos de punta brillante y redonda ni sus altos calcetines blancos se manchaban. Sus pasos no resonaban, mas a veces se la oía cantar de forma tan dulce que los pájaros callaban y los pequeños animalitos del sotobosque se acercaban a escuchar.

Cuando llegó al claro, aquel cerca del arroyo, donde los ciervos acuden a pastar, se sentó en la hierba con esa extraña delicadeza suya. Los normalmente asustadizos animales, la aceptaban allí sin temor alguno, como si ese fuera el lugar más lógico en el que encontrar a tan delicada señorita de piel clara, largos rizos y graciosas pecas. Junto a ella crecían salvajes las más bellas plantas, con sus pequeñas flores de hermosos colores y sus suaves tallos y hojas verdes. Como siempre, decidió trenzar con ellas coronas, colgantes y pulseras. En cuanto tocaba una de las ramitas, está se separaba de la planta, como quien se desprende de un abrigo innecesario, como la dama que regala un mechón de su cabello a su amado.

Cuando se cansó se dejo caer sobre la verde alfombra y esperó. Vio al sol ponerse por un lado, tiñendo el cielo de cálidos y brillantes colores, mientras que por el otro ascendía la luna acompañada de azules cada vez más oscuros. Los ciervos y conejos se marcharon y su lugar fue tomado por búhos y luciérnagas.

En casa habían dejado de temer por ella y correr a buscarla si tardaba en volver al ver como los lobos le hacían reverencias y los osos ofrecían su lomo para llevarla.


Así, el bosque vio crecer  a la niña y esta vio como pasaban una tras otra las estaciones, enamorados el uno del otro. 

lunes, 6 de enero de 2014

Seamos típicos.

Supongo que toca, hoy mi último día de vacaciones, hacer una entrada en memoria del año que acaba de terminar y de bienvenida para el que acaba de comenzar.

Mi 2013 se puede resumir en pocas palabras, Twitter, Tumblr y fandoms entre ellas. Me pasé el año en el ordenador, casi sin salir con los amigos. Pero está bien. Me gusta estar sola. He tenido tiempo de empezar bastantes series y de fangirlear. También he conocido a gente nueva a través de Twitter, además de "estrechar" las relaciones que tenía con algunos (Básicamente la gente de mi querido y abandonado Yodibujo).

Por navidad, ni por reyes, no he pedido nada. Lo que es extraño, porque siempre quiero algún libro en concreto. No es que no me apetezca leer ninguno, es que son demasiados y no habría sabido cuál escoger. Mi lado lector está en un pequeño bloqueo. Pero, temiendo sonar cursi, ñoña o repipi, he de decir que estás navidades he conseguido lo mejor que podría tener, pese a que esté lejos.

Al 2014 no le pediré mucho, me basta con que sea un poco más animado. Y, bueno, que las musas se pongan de mi lado. Hace mucho que no avanzo con ninguna de mis historias.

Creo que he sonado un poco más deprimente de lo que en realidad estoy. Pero, en fin, es el último día de vacaciones y mañana volveré al horario de una hora de Internet por día que me lleva impuesto desde hace unos meses, no es que sean motivos para dar saltos de alegría.

Espero que hayáis tenido unas felices vacaciones y que el nuevo año os llegue cargado de cosas positivas.

jueves, 2 de enero de 2014

Landscape.

Todo lo que busco está ahí fuera. No fuera de este cuarto, ni de esta casa. Está fuera de este pueblo, más allá de casi todo el que me rodea.

Busco viajes, busco aventuras, lugares nuevos, lugares viejos, ruinas en piedra construidas, ciudades de luces y ruidos, bosques en silencio, aguas en calma, noches de tormenta, noches estrelladas. Busco soledad, busco compañía, busco soñadores, busco artistas, busco aventureros, busco heroes, busco villanos.

Y es en la oscuridad de está habitación donde me siento bien y donde me siento mal. Es aquí y solo aquí donde me siento libre. Encerrada en este lugar es desde donde más lejos he llegado, desde donde más he visto, desde donde más he conocido.

Me piden que salga, pero eso me encerraría.