domingo, 11 de agosto de 2013

No hacen falta las palabras.


Lo nuestro nunca fue oficial. Ni siquiera entre nosotros. Nunca nos dijimos "te quiero". Nunca nos dijimos "te amo". No hacía falta. Un día cuando nos quisimos dar cuenta, nos estábamos besando. Un día nos percatamos de que estábamos cogidos de la mano, y ninguno se soltó. Nunca nos dijimos nada. No eran necesarias las palabras. Un día, encontré su cabeza sobre mi hombro. Otro, sin darme cuenta, acabé con mi brazo al rededor de los suyos.  Ambos sabíamos lo que sentíamos. Nunca entendimos esa necesidad humana de confirmarlo. Una noche, tuvo una pesadilla y acabo durmiendo conmigo. Despertamos abrazados.

Hace mucho que no le veo. No me preguntes si lo he superado, no me preguntes si le sigo amando. Es obvio que no le he olvidado, que sigo sintiendo lo mismo. Para superar algo, para cambiar de parecer respecto a algo hay que pensar en ello e, igual que entonces no pensaba en lo que hacíamos, no lo he pensado. Y sé que él tampoco.

Aquí llega. Hacía tanto que no le veía. Se acerca, corriendo. Oh, espera, yo también estoy corriendo. Esta a unos metros tan solo. A uno. A medio. A unos centímetros. Esta entre mis brazos. Reímos. Lloramos. Me besa. Reacciono. Le devuelvo el beso. Caminamos al piso que compartíamos, del que se tuvo que ir, en el que yo me quede, el que volvemos a compartir.

Ambos nos hemos vuelto a enamorar, hemos tenido más relaciones. Pero lo nuestro era especial. Nunca puede terminar aquello que no empezó. Y nosotros nunca fuimos nada. Solo dos personas que se querían. Que se quieren.  ¿Hace falta una palabra para eso? ¿Es necesario etiquetarlo? ¿Tendríamos que catalogarnos? Creo que no.

Esta noche duermo en su cama. Si es que se le puede llamar dormir. También hablamos durante horas. Nos contamos lo que hemos hecho este tiempo, donde hemos estado, a quien hemos conocido. No decimos nada de lo que sentimos. Ni siquiera que nos echábamos de menos. Ya lo hemos demostrado.

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Esto se me ocurrió mientras estaba buscando por Tumblr Mycroft x Lestrade. No es que shipeé Mystrade, pero me aburro. Supongo que también está un poco influenciado por Gallavich (Shameless USA, Ian Gallagher x Mikey Milkovich) y por un fanfic Johnlock (John Watson x Sherlock Holmes)  de Sherlock BBC.

Efectivamente, en mi mente los dos protagonistas de esta extraña historia de amor son hombres. (En mis historias están empezando a aparecer más parejas gay de lo habitual... Aunque tampoco es un problema...)

Y en vuestra cabecita, ¿cómo eran los personajes?

domingo, 4 de agosto de 2013

Pureza.

Ella es quien mejor conoce el amor.
Ella que no ha escuchado falsos "te quiero", falsos "te amo".
Ella que todavía no ha visto la imagen distorsionada que crean las personas.
Ella que no ha sido engañada.
Ella que no ha mentido.
Ella que sueña con "para siempre"s que no han sido mancillados.
Ella que aun cree.
Ella que posee un corazón puro.
Ella que no ha sido herida.
Ella que no ha herido.
Ella que no ha sentido.
Ella que espera.

Ella.

Flores del desierto.




Quedaron hace tiempo las semillas enterradas en la arena. Después de tanto tiempo, siguen esperando.

De repente, cae una gota, y otra, y otra. Tip, tip, tip.  La arena seca se convierte en barro. Del desierto muerto nace un jardín. Salvaje belleza. Crecen rápidas las hiervas, las flores. Su vida es breve, deben ser veloces.

Esperaron meses, tal vez años, durmiendo bajo tierra. Mereció la pena. Ahora empiezan a salir unos brotes por allí, otros por allá. Cada instante son más altos. Por ahí, justo ahí, mira esa flor que se abre.

Rápido, rápido, pequeñas. No hay tiempo. Vuestra vida es corta, aprovechadla. Jardín de un minuto.

De nuevo, todo muere. Se cierran las flores, se caen las hojas. El viento trae arena, que todo lo cubre.
De nuevo, las semillas quedan enterradas bajo el manto dorado. Ya no hay barro, ya no hay verde. El tiempo trae una promesa.

Algún día, quien sabe cuándo, volverá a llover y el agua que cae despertará a la vida que duerme.

No es culpa tuya.

Pequeña flor, de colores brillantes. Dulce flor, de fragante olor. De suaves pétalos, de fino tallo. Vives tranquila, creciendo en cualquier lugar, puede que entre malas hiervas, puede que junto a un rosal, pero nadie niega tu belleza. Eso sería mentir.
Un día, alguien te vio. Un caminante que se creía dueño de todo lo que pudiera coger. Y le pareciste tan hermosa, y pensó que a nadie le importaría.
Sin preguntarte, se agachó, te acercó a su nariz, te olió y te arranco. ¡Se creía que tenia derecho!
Te llevó a su casa, te puso en agua. Sin tierra, sin aire, sin luz.
Si te hubieras quejado, si hubieras dicho que no querías estar ahí, ¿qué hubiera dicho la gente? Creo que puedo oírles:
"Es culpa tuya, por ser tan hermosa."
"Es culpa tuya, por ser tan débil."
"Es culpa tuya."
Pero no lo es, ¿verdad? El podía haberse resistido a tomarte, el podía haberte elogiado y haberse marchado, como hacían todos.
Ahora te marchitas sola. Nadie te comprende. Creen que lo ibas buscando. Creen que querías que alguien te llevase por tu belleza. Si no, ¿por qué te mostrarías tan bella como eres?

No es culpa tuya, sino suya.
Por dejarse llevar por su instinto animal.
Por creer tener derecho a hacerlo.

domingo, 28 de julio de 2013

Futuro.

Eso siempre había formado parte de mis planes. Pero cuando hoy mi madre lo menciono me sorprendí a mi misma pensando que se equivocaba. ¿Cuándo cambie de planes? ¿En que momento de los últimos días, de las últimas horas  paso?

Es lo que he querido siempre, y lo sigo queriendo, pero en ese momento pareció algo distante e irreal, pese a que, de todos mis sueños, es posiblemente el más real, el más lógico.

Ahora mis sueños imposibles parecen ciertos, pero a la vez inalcanzables. Volví a creer que es posible, pero no tengo esperanzas de que sea mi futuro.

Pero siempre queda aquella opción que no se cuando apareció, pero desde entonces no ha desaparecido. Es el punto intermedio entre la fantasía y la realidad.

domingo, 21 de julio de 2013

Ya no se besan, ya no se ríen. ¿Por qué siguen juntos? ¿Es por costumbre? ¿Es por miedo?

Ya nadie recuerda la última vez que se besaron, la última vez que pasearon juntos por la playa, la última vez que hicieron las típicas bromas de pareja. Y si alguien lo recuerda, no lo demuestra.

O quizá si lo hagan. Quizá si se besen, quizá si se abracen, quizá si se dicen te quiero, pero simplemente no hay nadie delante cuando pasa. Eso sería una bella ilusión, ¿verdad?

Ya solo hay peleas, discusiones y quejas. Ambos dicen que el otro esta insoportable, pero ninguno se da cuenta de que el mismo también lo esta.

Que extraña pareja esta, que ya no parece sentir nada, que simplemente deja el tiempo pasar. Puede que no tanto. Puede que sea normal. Puede que sea común. Puede que demasiado.

¿Es esto lo que el tiempo le hace al amor?

sábado, 20 de julio de 2013

Despiertame.




Me muevo por inercia. Me dejo llevar por la rutina. Me ata la costumbre. Mientras, sueño con el cambio.

Parece que despierto cuando empiezo a decir lo que pienso, cuando critico al mundo, pero es solo un acto reflejo, como el hombre en coma que mueve la mano.

Sigo dormida, esperando y nunca haciendo. No me digáis que el momento adecuado es ahora, porque observo a través de mis parpados cerrados en busca de la señal que me despierte, como una alarma en el teléfono.

Créeme, no quiero estar aquí. No te ofendas, no es por ti. No es por lo que tengo, sino por lo que deseo tener.

Me iría con el primer loco que me dijese "Ven conmigo" y me tendiera la mano. Si algo he aprendido de las historias, es que merece la pena arriesgar.


Me lleva la inercia. Me arrastra la rutina. Me encierra la costumbre. Mientras, pierdo la esperanza.